domingo, 1 de agosto de 2021

El poeta chaqueño

   En los inicios sádicos del Proceso hubo como un reflotar del modelo nacionalista militarizado, de aquella teoría de la defensa de la integridad territorial (que trajo la nefasta aventura de Malvinas como consecuencia) y de la identidad nacional representada en esa vaga y tan discutida noción del “ser nacional”.
   En las escuelas no teníamos mucha conciencia, porque los docentes venían de una caótica primavera democrática con la que se habían impregnado los corazones esperanzados de un pueblo ingenuo y adolescente, como seguimos siendo, al que le llevó muchos años despertar a la realidad del baño de sangre a que sometió el gobierno militar a la población argentina, sobre el que se ha construido una grieta infame y lastimosa.
   Dentro de este panorama, algún día de esos, el Director, nuestro siempre bien recordado Orlando Eloy Cuesta, me pidió que escribiera un texto sobre la invasión fluvial de Paraguay a la zona de Isla del Cerrito durante la Guerra de la Triple Alianza. No se explicó mucho, nunca me había imaginado que los paraguayos, pueblo vecino y muy cercano a nuestro corazón por su música maravillosa, habían sido alguna vez enemigos nuestros.
   Busqué algo en mi fiel diccionario Mentor y en base a esa mínima información escribí dos o tres hojas, de las dos caras, o sea, unas cinco o seis cuartillas (……) y se las entregué. Un tiempo después el Director, me comentó deteniéndose junto a mi banco, mientras yo borroneaba la tarea de plástica que nos había encomendado, y me dijo que había conseguido mención de honor y que no tuvimos el primer premio porque había un error histórico (yo no tenía idea de sobre qué estaba escribiendo y espero que aquel engendro se haya perdido en la noche de los tiempos). Él estaba exultante al contármelo.
   Unos días después luego de izar la bandera me hicieron entrega del premio: el ministerio había enviado dos libros de autores chaqueños: “Donde mueren los sueños”, de Simón Nusblat y “Tierra ceñida a mi costado” de Aledo Luis Meloni. 
   Ese día empezamos con Aledo un noviazgo muy largo.






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