Hace ya unos años asistí a una Feria del Libro en Coronel Du Graty. Fue un día desafortunado porque no logré dar mi presentación. En las ferias el horario de cada participante suele estar bien acotado, pero aquel día no venía muy protegido de los númenes así que mi horario en la mañana fue invadido por el expositor que me precedía: un comisario de la zona, que hizo una exposición sobre las señales de tránsito, ocupó su tiempo y el mío, o sea, habló sin respirar durante dos horas. Así fue que mi exposición pasó para la tarde, pero en la tarde las iglesias y escuelas confesionales hicieron una protesta bastante agresiva contra la distribución de un libro avalado por el Ministerio de Cultura, o Educación, o ambos, resultante de un Taller de escritura para adolescentes que contenía poesías escritas por los jóvenes , poesías de marcado tinte pornográfico. La organizadora me llamó y me dijo compungida que toda la feria se les había ido por el desagüe de las buenas costumbres.
No logré hacer mi presentación pero de aquella feria me traje un libro asombroso. En el stand del Instituto de Cultura encontré "La tusca memoria, patria, utopía" de Juan Manuel Carancho Ramírez. Me lo llevé sin dudar y no tuve esa premonición de que estaba, seguramente, desperdiciando dinero, como cuando compro los libros de los políticos o acomodados de turno. Le tenía fe a Caranchito porque sabía de él, de su víacrucis, del talento para la lucha y la vida en general, por aquellos mis mentores a quienes tanto tengo que agradecer. O sea, Caranchito era ya una leyenda, un zombi maravilloso, un muerto vivo de la Dictadura del Proceso, un hombre impregnado por el brillo de la tragedia que partió este país en tantos pedazos.
Antes de esto, había oído hablar mucho de él. Hasta que un día cualquiera llegó el famoso hombre a El Anaquel. Venía con dos niños que estaban asomando a la adolescencia y una muchacha rubia como una margarita que presentó como su flamante esposa. Los niños eran los que dejó de ver bebés, uno recién nacido, cuando los esbirros lo sacaron de su hogar, la primera esposa había muerto, dizque, más que a causa de una operación desventurada, de tristeza y esta muchacha sería de ahora en más su compañera de vida y la madre adoptiva de sus muchachos. Si bien yo había oído hablar de su padre, el Carancho viejo, taninero, chaqueñero, como mi padre, poco sabía del hijo. Ese día, cuando él se fue, me contaron la historia.
Es una historia que ya está en los libros, por lo que no se si amerita repetirla. Hay que ir a esos libros, porque son testimonio auténtico de lo que padeció este pueblo a manos de los esbirros de los grandes terratenientes nacionales y extranjeros que asolan nuestra patria, porque Carancho es un auténtico político, aunque ya no sea diputado. Porque tuvo que atravesar el infierno para aprender que la escritura lo estuvo esperando todos esos años, porque la literatura lo quería lastimado y resucitado, sobreviviente, para darle un espacio, para que su voz musical de acentos populares se alce en la exaltación de los que nunca figuran en la historia, a menos que se revelen.
Caranchito escribe, o escribía, una columna en Diario Norte. Están recopiladas en "Lunas de barro" Esas columnas son representativas del estilo florido, la sonoridad lírica, de la prosa de Ramírez. Pero, por lo que alcanzamos a conocer del nuevo libro, esa prosa llega a su esplendor en éste: la prosa musical, propensa al recitado, al canto, que prefigura encajes de metáforas e imágenes visuales. Si a alguien le molesta la exaltación de la mística peronista, tendrá que tolerarlo, porque no se le puede pedir a un niño, que solo conocía el agua percudida de las cunetas y el esplendor de las represas bajo el sol de enero, que no recuerde con amor y gratitud a quienes lo llevaron a conocer el mar. El mar de las inmensas posibilidades de superación del pueblo trabajador argentino.
Ayer intenté comprar el nuevo libro de Caranchito: "Plumas Negras -Memorias de un incorregible-", pero, uno no sabe si reír o llorar, la librería, cuya editorial publicó este texto, no tenía ningún ejemplar. Cuando lo consigamos, haremos su reseña, con toda la emoción que nos despierta la prosa y el verso de "el más incorregible de todos los peronistas".
Dejo la dirección web para ver el vídeo porque Literateca no me deja compartirlo. ¿!Véanlo, es muy bello.
https://www.youtube.com/watch?v=t3L2b1SfLLU
-@-
No hay comentarios:
Publicar un comentario